Hola a todos. Noticia importante: he cambiado mi vuelo de regreso para mediados de julio, es decir, volveré un mes más tarde de lo que estaba previsto inicialmente. Y es que la sensación que tengo es de que el tiempo pasa a una velocidad asombrosa, si no fuera porque ya no siento los síntomas del jet lag que tuve los primeros días juraría que me acabo de bajar del avión. La vida en Canadá es una prolongación a mi vida en Madrid en muchos aspectos. No me he sentido realmente un turista en ningún momento, ya que nada más llegar y conocer a los amigos de Érica ha sido como saltarme ese periodo de adaptación o integración a un nuevo lugar. Es cierto que para mí era la primera vez en un país anglosajón y que el inglés no es mi fuerte aunque entienda bastante (siempre que me hablen a una velocidad razonable), pero la hospitalidad y la calidez de Erica y de toda su gente ha anulado la irremediable sensación de extrañeza que le embarga a uno siempre que viaja a un lugar y a una cultura diferentes.
Estoy muy contento de poder quedarme unas semanas más (que espero y deseo no pasen tan rápido). Os informo de que estamos mirando la posibilidad de ir a New York y cumplir uno de los sueños que nos prometimos al poco de conocernos: pasear por la gran manzana recordando el libro de Antonio Muñoz Molina “Ventanas de Manhattan”. Nos han surgido una serie de interrogantes respecto a mi estancia como turista sin visado y vamos a preguntar en el consulado si habría algún problema en que yo abandone Canadá por sólo un par de días para luego entrar. En un foro de españoles que viven en el extranjero nos han comentado que puede no ser del todo recomendable e incluso se ha llegado a mencionar la palabra deportación, pero nos extraña mucho, así que vamos a salir de dudas. A veces me tengo que recordar que esto no es Europa donde uno se monta en el coche y se baja en Francia, Suiza, Holanda, sin dar ninguna explicación a nadie y sin burocracia de por medio.
Os mantendremos informados.






